El último viernes
del mes de abril en la población de Les Useres, tiene lugar esta
tradicional peregrinación cuyos orígenes no se conocen a
ciencia cierta. Muchos estudiosos la remontan hasta el siglo XIV puesto
que existen documentos escritos que atestiguan sobre esta y que datan
de inicios del XVI. Nacida, por tanto, en la época medieval esta
peregrinación tiene como finalidad pedirle a Dios salud, paz y
lluvia del cielo -da nobis salutem et pacem, et pluviam de caeli-
para aliviar a estas tierras de la peste, las guerras y la sequía
que por entonces serían frecuentes. |
| Así, fieles a esta tradición
secular, doce peregrinos y el guía, con todo el personal que conforma
esta peregrinación, salen de este pueblo del Alcalatén hasta
la ermita de Sant Joan de Penyagolosa Tres días antes de la salida,
el pueblo y los peregrinos se reúnen en el templo parroquial para
celebrar el Triduo en el que meditarán sobre diversos aspectos
de la vida cristiana. El día de la peregrinación se celebra
a las 6’00 h., la misa llamada “de les càrregues”
y, a las 7’00 h., la de los peregrinos. Tras un frugal desayuno
se organiza la partida: por delante marcharán “les carregues”
y el personal de ayuda a la peregrinación –depositario, cocinero,
aguador, etc.-, les siguen “les promeses”, el peregrino guía,
los 3 cantores portando una cruz y dos candelabros, el sacerdote que lleva
siempre consigo una reliquia de S. Juan Bautista, los 3 clavarios, el
representante del ayuntamiento y, finalmente, los 12 peregrinos, que van
en silencio durante toda la peregrinación rezando de vez en cuando
el santo rosario. Durante la peregrinación los cantores van solicitando
con sus melodías medievales las peticiones al cielo de aquellas
tres gracias con profunda humildad: “no somos dignos de que nos
las concedas”.
Durante la peregrinación y mientras se van pasando por diversos
términos municipales y ermitas se invoca al santo titular de ese
lugar. Así, en Les Useres se invoca a San Juan Bautista; cerca
de la ermita de San Miquel de les Torroselles perteneciente al término
de Llucena, se invoca a San Miguel Arcángel; cuando se va llegando
a Xodos, se invoca a San Pedro Apóstol y cerca del santuario de
San Joan de Penyagolosa se vuelve a invocar a San Juan Bautista. También
se reza en cada término municipal por sus antepasados difuntos
y por el Papa.
Todo el recorrido está prescrito hasta el detalle: la hora de llegada
a cada lugar; el tipo de comida, formado básicamente por arroz,
huevos y bacalado; los lugares de descanso, etc.
En la ermita de Sant Miquel de les Torroselles, los peregrinos celebran
la eucaristía, descansan y comen. Por la noche, después
de haber descansado cerca de Xodos, llegan a San Joan de Penyagolosa.
Allí se descalzan, entran en la ermita y se celebra una procesión
con la imagen de San Juan Bautista. Después los peregrinos descansan
en una humilde habitación que llaman “la cova dels pelegrins”,
cenan y por la noche rezan con los cantores las completas y el santo rosario.
Durante esta noche del viernes, los peregrinos rezarán en diversos
momentos el Via crucis.
A la mañana siguiente se celebra a las 8’00 h., la misa “de
les cárregues” y a las 9’00 h. la de los peregrinos.
Después tiene lugar, en la sacristía del santuario, el acto
secreto de la peregrinación que ningún peregrino debe desvelar.
Se desayuna y hacia las 11’00 h., se come para salir, posteriormente,
hacia las 13’00 h., del santuario camino de vuelta a Les Useres.
Llegados a Xodos, después de descansar un breve momento en la fuente
del Arxivello, los peregrinos se dirigen al templo parroquial donde rezan
el Regina Caeli, hacen un responso por los difuntos y se pide al santo
apóstol la obtención de aquellas tres gracias.
Se llega a Useres por la noche y la entrada es muy solemne. Tras un breve
descanso, cada peregrino entra en la población portando un farol.
Se dirigen en fila de a uno hacia la ermita del Loreto para saludar a
la Virgen con el Salve Regina y después van a la ermita del Cristo
para darle gracias, rezando también allí el Salve Regina
y el responso por los difuntos. Se finaliza la peregrinación en
el templo parroquial, donde los peregrinos invocan de nuevo a la Virgen
María, se vuelve a rezar por los difuntos y por la obtención
de las tres gracias.
“Els pelegrins de les Useres” es uno de los tesoros que poseemos
en nuestra tierra de Castellón y que debemos conocer, apreciar
y conservar.
Recaredo J. Salvador Centelles
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